El árbol de la vida
En setiembre del 2002, un espacio de nueva configuración, denominado Diagonal Mar, fué puesto a disposición de los barceloneses. Asimismo este "Park", se ubica en un lugar de la ciudad donde mas se manifiesta su transformación urbanística y donde una gran cantidad de nueva vivienda sustituye las hace tiempo obsoletas actividades industriales y por tanto una nueva población, mayoritariamente sin raices en el lugar, se disponia a habitarlo. Era esta pues una buena oportunidad para plasmar la relación de estos nuevos moradores con su nuevo hábitat, principalmente en uno de sus lugares mas singulares que además esta dedicado a una de las actividades mas regeneradoras, el ocio en la naturaleza aúnque en este caso sea urbana.
A partir de ahí la artista inició un constante peregrinaje hacia el "Park" para poder captar las imágenes que ilustrasen esta relación, supuestamente no contaminada por tendencias del entorno entre los moradores y el lugar, y cuyo resultado es esta serie de veinticuatro imágenes que conforman este trabajo realizado a lo largo de las cuatro estaciones del primer año de vida del "Park" que los de EMBT labraron en este ,inicialmente, inóspito y olvidado solar colindante con el Forum 2004.
Cuando los árboles naturales aún no han crecido, el árbol de la vida ya ha florecido en este lugar. Este es el conformado por los moradores del "Park" (una persona es una rama) En él encontramos la película de la vida donde las diversas fases y edades del hombre estan representadas a través de la configuración de uno de los dias, cercanos al solsticio de verano, con mas tradición vernacular de la mediterránea. Fuertemente enraizado en la tierra y a modo de eclosión, la acción se inicia en la mágica noche de "Sant Joan", haciendo referencia a la concepción de la vida, (las 4 primeras fotografias), y en alusión numérica a aquella edad que Joan Manuel Serrat en un par de canciones mitificó (las otras "20" instantáneas), continua aquella trama con el andar de la luz durante el dia, donde casi al atardecer, el espectador encontrará un enigma que tendrá que solucionar.
AL·LEAN OLKO, crítico de arte