ESPEJITO, ESPEJITO...


Tomando como soporte las visiones reflejadas que bajo la acción de la luz, se perciben en el gran lago del espacio de nueva configuración, que recientemente se ha puesto al disfrute de los barceloneses, y que se denomina Diagonal Mar, en este conjunto de fotografias, la artista nos sumerge en el apasionante y atrevido camino del diseño.

Después de planteada la necesidad de diseñar, una primera propuesta nos deslumbra a primera vista, de pronto aparecen dudas, y desde este espacio onírico surge otra solución diametralmente opuesta. Tenemos así establecido el margen de maniobra que nos permitirá dar respuesta a aquello que nos hemos de resolver. Ahora empieza una carrera contrareloj, sin pausas, desenfrenada y zigzagueante para llegar a encontrar la solución, y ........., finalmente el convenio con aquello que hemos etiquetado de esencial se cuadra y con él, el círculo.

Esto parece fácil, pero en realidad no es así. Del todo cierto será que un largo tiempo y un buen saco de paciencia y observación habrán hecho falta para tomar esta imágenes que ilustran este mensaje. Este mundo es muy sensible a los agentes que en él intervienen y un exceso por parte de alguno, convierte en inservible lo que aquella luz, que curiosamente es lo mas vedado a los discapacitados visuales, tan próximamente nos manifestaba.

Las tensiones entre las diversas variables que intervienen en las fases de decisión se manifiestan de un modo amanerado por la naturaleza sobre un soporte sujeto a los avatares del tiempo, de aspecto velozmente cambiante y por tanto de efímera expresión, que es el lago central del aludido recinto.

Las sensaciones de lo antes citado, son mostradas aquí en esta oda poética que conforma la sucesión de veintiún lienzos agrupados en otras tantas nueve e-cantatas de arquitectura y paisaje, y de las la novena, a base de 4 instantáneas, constituye un único edificio apaisajado en el que forma, estructura y función confluyen.

AL·LEAN OLKO, crítico de arte